Contagios de coronavirus en centros de salud de la Comuna
Se reporta en personal del Sanatorio de la Providencia y del Hospital Ramos Mejía. Trabajadores de este último impulsan una acción de amparo.
En la primera semana de la “cuarentena administrada”, con más oficios liberados, uno de los temas del debate público giró en torno a los contagios de coronavirus en centros de salud. La Comuna 3 de Balvanera y San Cristóbal es epicentro de ello con casos en el Sanatorio de la Providencia, en la calle Tucumán 1863, con 34 empleados contagiados. Se suma el Hospital Ramos Mejía de México y Urquiza, que recibe pacientes con COVID-19 y que tendrá una unidad especial de atención.
Uno de los casos más resonantes en todo el país sobre contagios intrahospitalarios ocurrió en la clínica privada de la calle Tucumán. Esta semana un grupo de profesionales hizo pública la denuncia sobre al menos 34 casos confirmados entre administrativos, enfermeros y médicos. Se hicieron 200 testeos y esperan más resultados para saber si el contagio afectó a más personas.
Los trabajadores divulgaron este comunicado: “Contagiadas entre los trabajadores y las trabajadoras, producto de la displicencia de las autoridades. Guantes, barbijos, máscaras, camisolines, limpieza y alcohol en gel no son lujos antojadizos ni disputa política: son elementos básicos para protegernos, no son caprichos ni pedidos producto de una supuesta paranoia -como nos supieron decir desde las autoridades- y es necesario que sean provistos de forma inmediata. Los trabajadores y las trabajadoras del Sanatorio La Providencia NO SOMOS PRESCINDIBLES. Somos esenciales”.
A la par, ya fuera de la Comuna 3 de Balvanera y San Cristóbal, también fue resonante que haya al menos una veintena de médicos, farmacéuticos y administrativos de la sede central del Hospital Italiano de Buenos Aires, en Perón y Gascón, sobre el barrio de Almagro. Allí los delegados gremiales también hablan sobre la ausencia de medidas para cuidar a los empleados de potenciales contagios.
Devuelta en la Comuna, este jueves los delegados sindicales y trabajadores del Hospital Ramos Mejía, el principal efector público de Balvanera, San Cristóbal y alrededores, promovieron una acción de amparo para que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y Provincia Aseguradora de Riesgo de Trabajo (ART) den “cobertura integral de manera efectiva e inmediata de los insumos esenciales para evitar el contagio y la propagación del COVID-19”.
Solicitan escafandras, alcohol en gel, jabón para lavarse las manos, toallas descartables para secarse las manos, barbijos N95, barbijos quirúrgicos, termómetros infrarrojos, guantes estériles de nº 7, 7 y medio y 8, mamelucos hemorrepelentes, antiparras, camisolines de alta densidad, botas, guantes, cofias descartables y calzado cerrado lavable.
Ante la Justicia, los trabajadores dicen estar desprotegidos para atender personas infectadas: “Actualmente trabajamos con los guardapolvos o ambos que se usan habitualmente, que no cuentan con una protección específica. Tampoco disponemos de alcohol en gel ni termómetros infrarrojos que permiten tomar la temperatura sin contacto personal. Los barbijos proveídos son, en promedio, menos de uno por enfermero, para un turno de seis horas, siendo su vida útil de tres horas. Y las escafandras, de uso obligatorio para el tratamiento con los pacientes con Coronavirus, son ineficientes, dado que no son del material resistente que es necesario para mantener contacto directo con el paciente”.
De la presentación judicial se desprende que a la fecha hay personal del Ramos Mejía con coronavirus: “El 12 de abril se confirma que Rocío V., trabajadora del Hospital Ramos Mejía, da positivo a COVID-19 al examen por hisopado nasofaríngeo por PCR cualitativo (ver prueba documental) y se encuentra internada en el Hospital Italiano. La empleada en cuestión trabaja en el sector de Neonatología del Hospital, sector al que no se le suministró los elementos de protección porque los protocolos del Comité de Crisis determinaban que no eras necesarios para ese sector del hospital. Concretamente, Claudia P. y Celia B. trabajan de enfermera directamente con los pacientes con COVID-19 y casos sospechosos del virus. La falta de insumos y los inadecuados elementos de protección, siendo insuficientes en su protección hidrorrepelente. Durante la semana del 6 al 10 de abril, no suministraron barbijos N95, habiendo suministrado al personal doble barbijo, material totalmente desaconsejable para el personal de la salud. El 14 de abril el Hospital se encontraba tratando al menos 8 pacientes confirmados con COVID-19 detectado, agregando a ello 8 pacientes más bajo casos sospechosos.
“Los hechos, con sustento en la prueba acompañada, acreditan la verosimilitud en el derecho y peligro en la demora requeridos para la procedencia de la medida cautelar peticionada, que le ordene al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, en su condición de empleador, que garantice y provea a los trabajadores de los elementos de bioseguridad necesarios e indispensables para el desempeño de sus tareas laborales como personal de la salud hasta tanto finalice la declaración de emergencia”, concluye la presentación judicial.
En este contexto, el Gobierno porteño la semana pasada había anunciado que iba a instalar una de las 19 Unidades Febriles de Urgencia (UFU) en el Ramos Mejía para atender de forma segura a pacientes sospechosos de coronavirus. Se trata de consultorios modulares, con ingreso independiente por la calle México, con un espacio estimado de casi 300 metros cuadrados.
Según fuentes del Ministerio de Salud porteño, las UFU evitarán “el amontonamiento de gente en las guardias, se va a prevenir la propagación del virus y se atenderá en forma rápida a los posibles portadores”. “Quienes deberán ir a las UFU son las personas que tengan síntomas relacionados con el COVID-19, fiebre de más de 37.5º, tos, mocos y dificultades para respirar. Las personas con síntomas no deberán ir a la guardia tradicional del hospital. Tendrán que llevar lo esencial por si se determina su aislamiento, ya que hay muchas posibilidades de que el paciente sospechoso de coronavirus no regrese a su casa. De todas formas, una vez en aislamiento, podrán acercarle más pertenencias de forma segura”, dicen fuentes oficiales.
Desde el Gobierno de la Ciudad agregan: “Se ubican en espacios anexos, fuera del edificio de los hospitales de alta complejidad para que los pacientes no se mezclen con quienes necesitan atenderse en las guardias y así evitar aglomeraciones, prevenir la propagación del virus y atender en forma rápida a posibles portadores”.
“Las UFU están anexadas a 18 hospitales distribuidos en toda la Ciudad y atenderán únicamente a personas que presenten síntomas respiratorios y que tengan o hayan tenido en los últimos días fiebre. Luego de una primera evaluación se definirá si se trata o no de un caso sospechoso. Los casos descartados serán derivados a las guardias mientras que los sospechosos serán transferidos a una Unidad de Aislamiento (UTA). En esta última, los pacientes aguardarán en forma segura para ser trasladados al hospital que corresponda según el caso”, suman.
Este jueves, el ministro de Salud de la Nación, Ginés González García, dijo que hasta el momento se proyecta iniciar el levantamiento gradual del Aislamiento Social Preventivo Obligatorio desde el 26 de abril, última fecha ratificada por el presidente Alberto Fernández.
Significa que la ciudadanía no saldará a las calles y lugares de trabajo al unísono, sino que se liberarán oficios de forma segmentada.
En el mientras tanto, habrá nuevas acciones de prevención. Por caso, el Gobierno porteño implementa un certificado de circulación para mayores de 70 años, principal grupo de riesgo. También se supo que es posible la instalación de cámaras que miden la temperatura corporal de los pasajeros en el Centro de Trasbordo Once, sobre la calle Bartolomé Mitre casi Pueyrredón, entre las paradas de colectivos y el ingreso a la estación ferroviaria, cabecera porteña del tren Sarmiento.
https://www.abranpasoradio.com.ar/contagios-de-coronavirus-en-centros-de-salud-de-la-comuna/

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