Expropiación cajoneada
En octubre la fiscal pidió que se declare la inconstitucionalidad del veto que aplicó Mauricio Macri. No hay novedades y tampoco avanza el nuevo proyecto en el Congreso. "Deseamos un año con más trabajo, solidaridad y salud", pidió la cooperativa que trabaja el hotel de la avenida Callao 360.
Los últimos fines de año para los y las trabajadoras cooperativistas del Hotel Bauen se han hecho cuesta arriba. Desde el veto presidencial que aplicó Mauricio Macri, el 27 de diciembre de 2016, a la ley de expropiación votada poco antes por el Congreso, todo se volvió incertidumbre.
"Deseamos un año con más trabajo, solidaridad y salud", pidió la cooperativa que trabaja el hotel de la avenida Callao 360. Auguran, también, que haya novedades desde el poder legislativo de la nación.
Bajo el lema "Si el Congreso votó la expropiación, qué estamos discutiendo?", se volvió a presentar en marzo de 2017 un proyecto de ley que tuvo apoyos de varias bancadas de oposición como Libres del Sur, Frente de Izquierda y de los Trabajadores y Unidad Ciudadana (Frente para la Victoria).
Pese a haber pasado todo un año parlamentario, este nuevo proyecto, por el cual se han hecho varios actos públicos, no ha tenido avance. Este fin de año, los acuerdos entre el oficialismo de Cambiemos y sectores del peronismo fueron clave en proyectos como la reforma previsional. Fueron la constante de la dinámica parlamentaria, pese a la renovación de representantes. Pero en esa agenda no ingresó el tema Bauen.
Se espera que este año, con la reforma laboral en debate, se repitan esos acuerdos. En consecuencia, no hay mucho optimismo ante el avance de la expropiación del Bauen. "Igualmente y aún sabiendo esto, trabajamos a diario para alcanzar los votos necesarios para volver a sancionar la ley. Sabemos que es difícil, pero también sabemos que no es imposible", dijo Federico Tonarelli, vicepresidente de la cooperativa Bauen.
La coalición de gobierno, además, desde sus años en la Ciudad de Buenos Aires como único bastión electoral, ya criticaba a la cooperativa de trabajadores. Algunos de sus representantes terminaron por llamarlos "ocupas".
En esta línea de pensamiento está Hugo Iurcovich, hijo de Marcelo Iurcovich, el creador del Hotel Bauen. Hoy reclama el inmueble que su padre construyó a través de un préstamo pedido al gobierno de la dictadura militar. Fue poco antes que empiece el Mundial de 1978. La intención era recibir y alojar buena parte del gran contingente que arribó a la ciudad para ver los partidos de fútbol.
En 1981 abrió Bauen Suites, sobre avenida Corrientes, entre Riobamba y Callao. En el presente sigue con las puertas abiertas. La empresa continuó su trabajo, con muchos de los actuales cooperativistas como empleados, hasta que en 1997 Iurcovich cedió el Bauen a un grupo de capitales chileno sindicado como Solari SA, comandado por Félix Solari. La cesión se pactó en US$ 12 millones. Del total del dinero, al momento de la quiebra de la firma, se habían pagado US$ 4 millones y el saldo debía ser abonado en cuotas. Cuatro años después, en 2001, la empresa Solari SA decretó su quiebra. En un contexto en el que había 20 por ciento de desocupación en el país, el juez de la quiebra autorizó a los trabajadores a continuar la explotación del hotel, bajo supervisión de la Sindicatura.
En 2003 se constituyó la cooperativa de trabajadores con 130 personas, que ocuparon el inmueble para reabrirlo y lograron sacar el hotel adelante. Entre tanto, la familia Iurcovich, con la firma Mercoteles, compró la quiebra de la empresa Bauen, con la idea de retomar el negocio familiar y empezó a reclamar en Tribunales su restitución.
Se hicieron en paralelo varios intentos de expropiarla para dársela a los trabajadores. Uno de ellos prosperó. El proyecto fue sancionado el 30 de noviembre de 2016 y contempló la declaración de utilidad pública y la expropiación de los inmuebles y todas las instalaciones que componen el edificio del Hotel Bauen, según especificó el portal fiscales.gob.ar
El proyecto establecía la cesión en comodato de los bienes expropiados a la Cooperativa de Trabajo Buenos Aires una Empresa Nacional Limitada para la consecución de su objeto social, con la condición de dar continuidad a las actividades culturales, educativas y sociales que desarrolla, y de mantener su actividad productiva como fuente creadora de trabajo. Pero el Poder Ejecutivo nacional lo vetó. Desde entonces se vivieron tiempos duros en la cooperativa que acudió a la justicia para frenar varios desalojos.
En octubre la fiscal general ante la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial, Gabriela Boquín, pidió que se declare la inconstitucionalidad del decreto presidencial que vetó la expropiación del Bauen. Esta solicitud fue acompañada por la Cámara interviniente que la dejó en manos de la jueza que tramita la quiebra.
Antes de eso, el 12 de septiembre pasado, la misma Cámara había dispuesto en la mencionada quiebra, la restitución inmediata del inmueble para el primer lunes del mes de diciembre del corriente año y rechazó las articulaciones de la cooperativa de trabajadores que explota el hotel y logró sacarlo adelante después de muchos años de labor. De todos modos, al no estar resuelto el conflicto, la cooperativa continua en funciones.
"Han transcurrido siete meses y no sólo no se ha dirimido quién es el juez que resolverá el tema sino que tampoco ha sido tratada la medida cautelar solicitada", indicó la fiscal sobre una situación que continúa con final abierto, tanto en la justicia como en el Congreso de la Nación.
http://www.sintesiscomuna3.com.ar/amplia-nota.php?id_n=2048

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